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martes, 17 de enero de 2017

'MI MARAVILLOSA LIBRERÍA', PETA HARTLIEB



¡Hola, lectores!

Estoy convencido de que nada será igual la próxima vez que vaya a comprar un libro. No, después de haber leído 'Mi maravillosa librería', un fantástico artilugio que transmite pasión por los libros desde la primera hasta la última de unas páginas que he devorado sin apenas darme cuenta. Me he sentado a primera hora de la tarde en el sofá y he disfrutado tanto que no he podido soltarlo hasta que lo he terminado. Qué gozosa experiencia leer a otra persona transmitir su pasión por los libros.

'Mi maravillosa librería' es la visión que tiene Petra Hartlieb sobre el mundo de la literatura. Ella, periodista cultural, y su marido, agente de una editorial, decidieron embarcarse en la aventura de abrir una librería en Viena. Y este libro es la historia de esa aventura. Con una prosa cercana, que interpela directamente al lector (al que siente y convierte en cómplice), este es un relato sobre el amor a los libros. No hay una trama clara, no hay un desenlace épico, no existe un argumento como tal. Es el transcurrir diario de la propietaria de una librería. Y cómo se acerca desde ese puesto a las distintas vertientes de un mundo que, nosotros, los lectores, conocemos parcialmente.

Petra Hartlieb nos cuenta en el libro los desvelos de montar la librería, las negociaciones con las editoriales, la asistencia a ferias, la organización de lecturas y presentaciones de libros, el descubrimiento de pelotazos y best-sellers (como el de Glattauer), la recomendación a los clientes, la relación que se establece con ellos, la tensión de las campañas navideñas, la amenaza de Amazon, la obligación de informatizar la librería, el perfil de los compradores (en alguno posiblemente nos veamos reconocidos).

Estoy convencido de que nada será igual la próxima vez que vaya a comprar un libro. Por supuesto que yo también tengo mi librería (mis librerías) preferidas. Y raro es el mes que no las visito un par de veces. Pero también es cierto que nunca he establecido una relación directa con el librero. Tal vez sea por mi timidez. Tal vez sea porque suelo acudir a estos sitios con la lección más o menos aprendida: sé lo que me gusta, me informo sobre las novedades y rara vez pregunto a los libreros. En cierto modo me da envidia esa relación de confianza que se dibuja en 'Mi maravillosa librería', esa idea del librero consejero que sabe lo que les gusta a sus clientes. Nunca he sentido esa necesidad de que el librero me aconsejera... pero me gusta comprar en librerías.

No lo niego. También he comprado en Amazon o en la web de la Fnac. O en la de la Casa del Libro (cuyos enlaces ponía hasta ahora aquí mismo y desde este post elimino). Pero después de leer a Petra Hartlieb tal vez no vuelva a hacerlo. O no al menos con tanta asiduidad. El precio del libro es fijo. No hay diferencia entre una gran empresa y una librería de barrio. Y ya que voy a gastar el dinero en un libro, seguramente si lo hago en una tienda de mi ciudad esa inversión tenga más recorrido. Comprar por Internet es cómodo... pero se pierde esa experiencia fantástica que es trastear en una librería. Y este libro transmite con dulzura esa sensación.

Hay unos pasajes de 'Mi maravillosa librería', entre las páginas 145 y 150, que me han gustado especialmente, cuando se aborda esa presunta diferencia que hay entre la alta literatura y los best sellers, entre las lecturas consideras intelectualmente elevadas y otras quizá más prosaicas. Y me gusta cómo lo afronta Hartlieb. Cómo defiende la dificultad de definir qué es un buen libro. Creo que da la respuesta en la página 148: "Cada pocos años hay un libro que me hace contener un poco la respiración en las primeras veinte páginas. Me obligo a leer despacio, de manera que el lenguaje pueda entrar en mí poco a poco, a pesar de que estoy deseando pulírmelo de un tirón para saber rápidamente si va a seguir en la misma línea, pasa saber si mantiene lo que promete. Y cuando esto sucede me convierto en misionera: quiero que las personas que son importantes para mí, y las demás también, lean inmediatamente este libro. Inmediatamente". 

LO VAS A LEER PORQUE
a ti también te apasionan los libros, porque te fascinan las historias que contienen y disfrutas con su tacto y su olor. El libro como objeto también mola. Y 'Mi maravillosa librería' es un canto de amor al libro y la lectural.
LO VAS A LEER AUNQUE
no tenga una trama definida, aunque no haya un argumento claro, aunque sea una sucesión de estampas y anécdotas y puedas llegar a creer que es un folleto publicitario que la autora hace de su propia librería. Es un libro complicado de recomendar porque seguramente haya lectores a los que no les interesa nada esta historia de una librera en Viena, pero si consigues que el tono te atrape, si tu pasión por los libros es verdadera, entonces...
LO VAS A LEER PORQUE DE ESTE LIBRO HAN DICHO
El mayor interés del libro radica en el hecho de contar la realidad del librero en el siglo XXI y, con ello, desmitificar ese encanto ingenuo que a menudo le asocian los lectores. DEVORADORA DE LIBROS


Me ha gustado el estilo cercano, fresco y divertido con el que Hartlieb cuenta su odisea de abrir una librería casi sin querer, y que aborde otros temas como el enfrentamiento entre grandes librerías vs pequeñas librerías, las presentaciones de libros, el trato con los autores, la guerra con Amazon… Sin duda esta forma de contar es uno de los puntos fuertes de Mi maravillosa librería, porque Hartlieb no pierde en ningún momento el sentido del humor y tengo para mí que en eso (junto con la pasión) radica la clave del éxito no sólo del libro, sino también de la librería.  LO QUE LEO LO CUENTO

El librero curtido que lo lea se verá reconocido cuando Hartlieb hable sobre la variedad de comerciales que van a venderte las novedades de su editorial. Sobre interminables facturas, la conversión de tu casa en un almacén, qué criterio se sigue para  la colocación de libros, cómo carga los libros en presentaciones o firmas de libros. LA BOCA DEL LIBRO


'Mi maravillosa librería', de Petra Hartlieb, es un libro publicado por Periférica en octubre de 2015
MÁS SOBRE ESTE LIBRO

Por cierto, me echáis una mano, ¿qué otros libros que contienen un mensaje de amor por la literatura habéis leído?

miércoles, 14 de diciembre de 2016

'TANTOS DÍAS FELICES', LAURIE COLWIN



¡Hola, lectores!

No sé si os ha pasado, pero hay ocasiones en las que lees un libro sin que te atraiga especialmente la trama. Vas pasando las páginas casi por inercia, empujado por una sucesión de escenas que no sabes muy bien hacia dónde te llevan. Avanzas sin saber si lo que estás leyendo te gusta o no, si te atrapa o no, si te emociona o no. Lees y lees, más casi por curiosidad, por saber hacia dónde te lleva todo esto que se pasea delante de tus ojos. Llegas al punto final. Sin saber muy bien cómo, pero has llegado. Y entonces, cierras el libro sin saber qué pensar. No estás seguro de si te ha gustado. O de si has perdido el tiempo leyéndolo. No lo tienes muy claro. Hasta que...

Hasta que pasado un tiempo, cuando lo recuerdas... Hay algo que sí.

Algo que sí.

'Tantos días felices' es una novela de Laurie Colwin que cuenta la historia de dos parejas. La de Guido y Holly. La de Vincent y Misty. Y, a su alrededor, un enjambre de personajes secundarios que componen un retablo sobre diferentes modos de enfrentarse al amor en el Nueva York de finales de los años 70 (o de todos los años 70, porque la acción del libro se prolonga durante casi un decenio). "Historias de amor urbanas", dice la faja del libro, fantásticamente editado, como siempre, por Libros del asteroide (con esas tapas tan finas que tanto gusta tocar mientras estás leyendo).

La narradora comienza con la presentación de Guido y Vincent. Dos primos. Y parece que la historia girará en torno a ellos. Pero uno descubre muy pronto que, en realidad, los dos grandes personajes de la novela son ellas. Misty, un erizo blandito por dentro que utiliza las púas como protección (así se define ella). Y Holly. Para mí Holly es lo mejor del libro. Una mujer que se casa con Guido pero que cada poco tiempo abandona el hogar para vivir por su cuenta porque de vez en cuando necesita marcharse, poner tierra de por medio, para confirmar que lo siente por Guido es amor, para asegurarse de que no hay caído en la rutina, para certificars que no erró al elegir compañero. Se va para echar de menos. Así concibe ella las relaciones de pareja.

Son ellas, a mi entender, los grandes personajes de una novela, aunque a uno le gustaría tener la virtud vital de Vincent, un optimista por naturaleza, capaz de ver la luz al final de un túnel lleno de tinieblas.

'Tantos días felices' es una sucesión de escenas sobre la vida en pareja. De parejas. Las cenas en casa de los amigos, las citas de un domingo por la tarde, las mariposas de las primeras citas y el terremoto nervioso del compromiso, de la boda, de los hijos. Y todo ello, con mucho diálogo.

-A veces tengo la impresión de que no entiendes lo distintos que somos-, dice uno de los páginas (no desvelaremos cuál) en la página 201.
-Me doy cuenta de ello todos los días, pero creo que el amor lo cura todo.

Y aquí, en este fragmentito, se encuentra el meollo de lo que nos quiere contar esta historia de historias. Que "el amor consiste en poner tu personalidad en el escaparate para ver qué acaba atrayendo" (Pág150) y que no conviene inventarse un personaje, que lo mejor es mostrarte tal cual eres porque seguramente haya alguien ahí (la media naranja, dicen) esperándote. Y si te muestras como quien no eres a lo mejor acabas atrayendo a quien no te conviene. Algo así.

No sé si os ha pasado, pero hay ocasiones en las que lees un libro y justo cuando lo terminas no sabes si te ha gustado o no. Pero entonces cierras las tapas, lo dejas en la estantería y, cuando vuelves a verlo, ahí, cerradito, sonríes. Y te das cuenta de que si seguiste leyéndolo, hasta el final, fue por algo.

LO VAS A LEER PORQUE tú también te vas a enamorar de unos personajes que camuflan sus inseguridades -y son muchas- con un carácter arisco (Misty) y esquivo (Holly). Hasta que al final se entregan a tantos días felices con sus parejas.
LO VAS A LEER AUNQUE, como hemos escrito, parezca que no te cuenta nada extraordinario y que los personajes no te son cercanos. Es cierto que en ocasiones la historia parece una sucesión de chascarrillos sin ligazón... pero, al final, el libro ha creado un ambiente en el que te has sentido atrapado. Y eso, en unos años 70 sin móviles, sin 'whatsapp', sin redes sociales...
LO VAS A LEER PORQUE DE ESTE LIBRO HAN DICHO
si viviéramos en un mundo dominado por la lógica y la fría racionalidad, ninguno de los personajes que habitan la novela de Laurie Colwin (Guido, Holly, Vincent y Misty) mantendría una relación duradera con su correspondiente pareja. No obstante, es precisamente en esa ausencia de cosas en común, en ese colosal choque de caracteres, en esa incomprensión y desconocimiento mutuos, donde reside el atípico encanto de una historia que bucea en grandes temas como el amor, la amistad, la familia o la búsqueda permanente de la felicidad, pero sin llegar a perderse en sus oscuras profundidades. GENERACION READER
No faltará quien ponga un pero: que aquí la única realidad que existe es el amor y sus derivados. Es cierto, pero eso es como decir que en Madame Bovary hay mucho adulterio: claro, trata de eso. Y es cierto también que no cuenta lo que sucede cuando el amor desaparece. Pero es que la novela trata del enamoramiento y de la felicidad que provoca a veces la amistad y el matrimonio, no de las desdichas que también traen consigo en ocasiones. Es una comedia. BABELIA
Es cierto que ni las situaciones que se narran son extraordinarias en modo alguno ni los protagonistas son seres que ostenten rasgos destacables que los eleven por encima de los demás; sin embargo, es probable que el adjetivo «delicioso» aparezca de forma recurrente mientras leemos. Y es que Tantos días felices es una de esas novelas luminosas, optimistas, que nos recuerdan que la vida tiene momentos alegres y que los pequeños detalles del día a día pueden hacer de nosotros mejores personas SOLODELIBROS

'Tantos días felices', de Laurie Colwin, publicado por Libros del asteroide en 2015


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Por cierto, me echáis una mano, ¿qué libro os ha dejado más huello después de terminarlo, aunque no terminara de convenceros mientras lo estábais leyendo?

jueves, 29 de septiembre de 2016

RESEÑA. 'ME LLAMO LUCY BARTON', ELIZABETH STROUT



'Hola, lectores!

"Me gustan los escritores que intenta contar algo verdadero", le hace decir Elizabeth Strout a su personaje, Lucy Barton, en esta novela llena de relámpagos, de fogonazos de vida, de pequeños,  pequeñísimos capítulos en los que la protagonista  (narradora desde un presente que es futuro) repasa la historia de su vida, con un episodio central en esos cinco días en los que su madre (con la que llevaba años  sin  hablar) acudió a visitarla al hospital, convaleciente ella por las complicaciones derivadas de una operación de apendicitis.

Escritores que intentan contar algo verdadero. De eso trata 'Me llamo Lucy Barton', publicado por Duomo, un libro en el que se acarician los grandes asuntos de la literatura (la nostalgia, la soledad, el paraíso infernal de la infancia, el paso del tiempo) esbozados a través de una trama mínima: esos cinco días que madre e hija comparten en el hospital y los recuerdos que ese encuentro suscita.

Recuperan así una relación curiosa. Nunca se han dicho te quiero, jamás hubo manifestaciones directas de afecto entre ambas. Y eso es algo que se aprecia en ese encuentro hospitalario. La madre nunca hablará de ella, de lo que piensa o le sucede, sino que se escuda en las historias de los demás (de vecinos, de conocidos, de los famosos de las revistas) para contar lo que en verdad le ocurre a ella. Lucy descubrirá esa necesidad de afectos que intentará luego recuperar en las relaciones con sus hijas.

Miraban las dos, madre e hija, esos días por la ventana, y allí al fondo veían el edificio Chrysler, rascacielos que emerge en la noche de Nueva York como farallón en un océano de sombras, "un faro de las mayores y mejores esperanzas de la humanidad y sus aspiraciones y deseos de belleza". Un edificio que deviene de escenario a improvisado protagonista secundario, imagen recurrente de la relación entre madre e hija, fondo inalcanzable (el rascacielos nunca consigue alcanzar el firmamento) que cobrará sentido en los últimos compases del libro, en la página 167, cuando madre e hija parecen despedirse para siempre.

El Chrysler, además, como contraposición a esa árbol solitario que se erguía entre los trigales de la infancia de Lucy, símbolo de una soledad que la protagonista viviría en sus escapadas al colegio para disfrutar de una calefacción que no podía encender en el garaje en el que vivía con su familia. El Chrysler, como símbolo del Nueva York conseguido, del viaje desde la América profunda hasta la gran ciudad. Del lugar que Lucy ha conseguido alcanzar en su mundo y que su madre, con una simple postal ("yo tampoco lo olvidaré nunca") reconoce. Es su forma de decir te quiero. La admiración materna por el Chrysler como declaración de amor a su hija. Aunque sea de forma indirecta, sin palabras, en un mundo de silencios que el libro reproduce también (con esos grandes blancos de imprenta entre los capítulos).

Así se articula esta novela, a través de recuerdos, de episodios vitales que se narran en torno a la cama de un hospital y que Lucy rememora una vez pasado el tiempo, cuando ya se ha convertido en escritora y aprende que, en realidad, todos tenemos una única historia que tratamos de contrar de diferentes maneras, con distintos disfraces. La suya tal vez sea la relación que mantenemos con los padres, como somos hijos durante toda nuestra vida, incluso cuando perdemos a quienes nos la dieron (p. 183). Y cómo nos separamos de quienes queremos. Cómo los pequeños detalles pueden abrir abismos entre personas.

'Me llamo Lucy Barton' es un libro cortito (208 páginas), de trama difusa, como un mosaico de imágenes que configuran la personalidad de los personajes. No hay un argumento fluido, un río que discurra de forma clara a través de las páginas, sino que la historia se construye como un caleidoscopio, como quien mira un álbum de fotos y rehace su vida. "No necesito tener una trama, porque así al final siempre emerge”, ha dicho la escritora en una entrevista en El País.

Y el lector aprecia en sus páginas el cariño velado de madre e hija, la insatisfacción de los personajes, la soledad en las historias, el amor incondicional por la familia.

La autora del libro es Elizabeth Strout (Flora Casas la traductora), ganadora del premio Pulitzer por Olive Kitteridge.


LO VAS A LEER SEGURO si te gustan las historias mínimas, llenas de emotivos detalles llenos de simbolismo con los que reconsturir la historia de una madre y su hija, de una hija y sus familias (la paterna, la que construyó con su pareja).
LO VAS A LEER AUNQUE no tenga un argumento claro. Hay lectores que prefieren libros con una estructura más lineal y definida: planteamiento-nudo-desenlace. Lectores que se encuentran cómodos en libros que cuenten muchas cosas de forma muy clara. Aquí se cuenta también mucho, pero de forma más velada. Hay que dejarse llevar por las diferentes escenas para disfrutar de la honda emoción del libro.
LO VAS LEER PORQUE DE ESTE LIBRO HAN DICHO
Hay un pudor del que se va deshaciendo Lucy hasta llevar al lector al tuétano contra el que choca la vida. Porque es eso, la vida, lo que la narradora ensambla en estas páginas que rozan la ingenuidad de la experiencia de ir haciéndose fuerte en el camino. La buena vida web
No es cursi, no es sentimental, no es lacrimógena, no es efectista, no es predecible. Por todo eso hay que leer 'Me llamo Lucy Barton'. Rodrigo Fresán, ABC
"Hay algo que tengo por seguro resultará cercano a los lectores que tengan viejos parientes de pueblo: esa sensación de que rehúyen preguntar por detalles de nuestra nueva vida sin ellos, un desinterés que suele ocultar aprensión o pudor, pero que nos desconcierta". Elvira Lindo, El País

Elizabeth Strout. Me llamo Lucy Barton. Traducción de Flora Casas. Editorial Duomo, 2016. 224 páginas. 16,80 €.PARA COMPRARLO
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A ver si me podéis echar mano, ¿recordáis algún libro que narre relaciones de amor y cariño y entre madres e hijas?