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lunes, 19 de diciembre de 2016
'EL TÚNEL', DAVID BARREIRO
¡Hola, lectores!
Hay algo (en realidad hay varias cosas) en 'El túnel', de David Barreiro, que remite directamente a Nick Hornby. A Hornby y dos de sus libros: 'Alta fidelidad' y 'Un gran chico'. Están esos adultos descolocados por el trabajo y las relaciones de pareja, está la pasión por los discos y la música, está el joven cuarentón que ayuda a un niño inadaptado en el cole, está esa mirada del tipo que la juventud ya se ha ido y que intenta seguir anclado en ella. Todo eso de Hornby he encontrado en este libro que es, además, una declaración de amor a Asturias, un homenaje a Gijón.
Estoy seguro de que los lectores asturianos, los tipos de Gijón, disfrutarán mucho más de este libro, que es un recorrido sentimental por una ciudad que ha virado su escaparate, que ha abierto clínicas estéticas donde había cines, que ha visto cómo desaparecían sus tiendas clásicas (de discos, por ejemplo) sustituidas por los grandes centros comerciales y las franquicias de empleados uniformados. Hace el protagonista, David, un trayecto por el Gijón de los astilleros cerrados, de las urbanizaciones del pelotazo urbanístico, por los bares de copas de toda la vida y por supuesto la playa. Y en esos movimientos por la ciudad, trata David de encontrar su futuro.
El prota de este libro tiene 42 años, un pasado en la música que pudo ser glorioso (estuvo a punto de firmar con una discográfica) y una pareja que lo dejó cuando ella se fue a vivir a Madrid. Dice David que él lo intentó, pero que la gran ciudad no era para él. Así que ahora vive sus 42 años como pintor de brocha gorda, con su pasión por la música intacta (toca todos los lunes en el Bloom, un histórico de la noche gijonesa) y varios escarceos hasta que, al final, parece encontrar de nuevo a una chica que tal vez sí.
Cuando parece que todo vuelve a encajar (los conciertos, la novia), el castillo de naipes vuelve a desmoronarse. La amenaza de cierre del bar, la chica que sufre los zarpazos del mercado laboral y se ve obligada a emigrar. Hay mucho del relato sobre la crisis en este libro, con enormes dosis de humor, divertidos y punzantes diálogos y unos personajes con los que el autor conforma un fresco sobre la crisis en una capital de provincias. Así, cruza la historia de David, el protagonista, con la de secundarios fantásticos, como su hermana Ali y su amigo Chechu. Una escritura directa -un relato sobre una generación- .para un libro que se lee en un pispás.
LO VAS A LEER PORQUE
si te gusta Nick Hornby, porque encontrarás seguro aires de este escritor en el libro de Barreiro. Y lo vas a leer si quieres saber cuál es ese túnel al que hace referencia el título del libro. .
LO VAS A LEER AUNQUE
aunque no seas asturiano (yo no lo soy). Pero, si lo eres, disfrutarás aún más de este libro. Además, porque hace un recorrido histórico por le Xixón Sound, por todos esos músicos de la escena gijonesa que encuentran su hueco en el libro, desde Nacho Vegas a Jorge Ilegal, pasando por Australian Blond, Doctor Explosión, Manta Ray...
LO VAS A LEER PORQUE DE ESTE LIBRO HAN DICHONo hay nada en El túnel que llame particularmente la atención, pero sin embargo crea imágenes de lo más creíbles y perfila personajes secundarios que te atrapan en la historia. La rutina desencantada de noches de alcohol, de años de trabajos de subsistencia, en los que todo cambia para seguir exactamente igual. LIBRUJULA
a novela fue una de las 30 obras seleccionadas para optar al último Premio Herralde de la editorial Anagrama 20MINUTOS
'Él túnel', de David Barreiro, publicado por Pez de Plata en marzo de 2015
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Por cierto, me echáis una mano, ¿habéis leído algún libro en el que la música tenga un papel protagonista?
domingo, 13 de noviembre de 2016
'TODO ESTO TE DARÉ', DOLORES REDONDO
¡Hola lectores!
Me entretienen esos libros que funcionan como una toalla mojada. El autor va vertiendo en ellos primero unas gotitas de agua, luego una cucharadita más, luego vasos y cubos y al final un torrente entero hasta que la toalla queda completamente empadada. Y después, poco a poco, el escritor se encarga de retorcer la trama, de apretar fuerte la toalla para que vaya soltando el agua... con las dosis justas para que el agua salga... pero sin acelerar demasiado, para que siga quedando líquido dentro y que el narrador pueda seguir exprimiendo hasta las últimas páginas.
Mucho de esto hay, claro, en 'Todo esto te daré', el libro con el que Dolores Redondo ha ganado el Premio Planeta. Cuenta la historia de Manuel, un escritor de éxito, felizmente casado con Álvaro, un afamado publicista que, y aquí no hay espoiler que valga, fallece ya en las primeras páginas del libro. Manuel recibe la inesperada noticia mientras está en casa y le cuentan que su esposo ha muerto en un accidente de tráfico ocurrido en Galicia.
¿Cómo? ¿En Galicia? Pero si Álvaro estaba en un viaje de negocios en Barcelona... ¿cómo puede haber tenido un accidente en Galicia?
Es así como comienza a verterse agua en la novela. Dolores Redondo aprovechará las primeras páginas del libro para empezar a tapizar la trama con las sospechas de Manuel respecto a su pareja. Es así como lo desplaza a Galicia y Manuel se dará de bruces con la doble vida paralela que llevaba su esposo. La primera parte del libro (son algo más de 600 páginas en total) las dedicará a preseNtar a los personajes, a la noble familia de Álvaro, unos caciques gallegos con pazo incluido que han construido su vida a base de mentiras. Está la madre de la saga (y la fantástica enfermera que la cuida, un personaje sin nombre que tiene un glorioso final), Santiago, el hermano mediano de Álvaro, y su esposa Catarina. Elisa, la viuda de Fran, el hermano menor, fallecido de una sobredosis... Y luego, una galería de personajes que trabajan en el pazo... o en la investigación, como ese gran Nogueira o Lucas, el cura amigo de la familia.
Redondo ha consturido un libro que tiene visos de convertirse en serie de televisión (en Antena 3). Muchos personajes, varias tramas secundarias, escenarios de ensueño (como la Ribeira Sacra) o con sobredosis de neón (como la sucesión de prostíbulos). Y unos misterios diseminados por el libro que encuentran resolución según avanzan las páginas. ¿Engañaba Álvaro a Manuel? ¿Por qué iba de putas? ¿Por qué se hizo con un perro?
El libro se lee a una velocidad de vértigo, con el hambre de querer saber más y el señuelo de ir conociendo, poco a poco, qué es lo que en realidad ha pasado. Me ha gustado Redondo no reserva toda la artillería para el último capítulo, sino que ya en el último tercio del libro, con la visita al seminario, se empiecen a aclarar con creces las cosas.
Entre medias, no faltan los ritos del género. Los falsos culpables. Las pistas que llevan a aparentes callejones sin salida que luego no son tales... y mientras, la toalla que se sigue exprimiendo para que ningún detalle quede sin solución (ni siquiera la desaparición del GPS del coche con el que Álvaro tiene el accidente).
¿Algún pero? A mí me ha sorprendido, por ejemplo, que en un determinado pasaje del libro (en torno a la página 200), Manuel parezca más interesado en resolver la muerte de Fran, el hermano de su marido, que en desentrañar la de su propio esposo. Claro que se trata de un recurso de la autora para dosificar el suspense, pero queda raro.
¿Cosas que me han gustado? El juego de espejos que, sin abusar, se establece entre el libro que lee el lector y que el que se pone a escribri Manuel con todo lo que ocurre. Y también el retrato social que establece sobre esas familias nobles, con pasta, que se creen impunes a todo, que viven en un mundo de apariencias en el que parece que se le deben favores. Esa forma de servilismo aparece fantásticamente retratada en la página 60 en el trato que recibe Manuel en el hostal cuando llega y cómo cambia después de la lectura del testamento y su nueva posición en la familia. Y de nuevo la familia como fuente de tensiones en los libros de Dolores Redondo.
Aquí reside, creo, lo mollar del libro, en una crítica a los poderes fácticos, acentuada en una familia con título nobiliario, pero que en realidad se puede trasladar a cualquier relación social de poder. Cómo parece existir una impunidad para muchas personas. Una impunidad que solo con ahínco para perseguir la justicia se puede vencer. Porque, como dice en una parte del libro, suficientes privilegios tienen ya como para encima concederles más, ofrecerles favores sin necesidad de que los tengan que pedir.
Pero, además, me ha gustado mucho el juego de apariencias que mantienen los personajes. Y es algo que no se da solo en la noble familia del pazo (que actúa para que no se sepan sus miserias), sino que es eso es algo común a todos los mortales. Y ahí está el edredón de Minnie Mouse como metárfora de las miserias que todos queremos mantener ocultas.
LO VAS A LEER SEGURO PORQUE ofrece varias horas de diversión. Tampoco muchas, porque la novela se lee a velocida de vértigo. Quieres saber más y la autora ha dosificado muy bien el misterio y la sucesiva resolución de pistas.
LO VAS A LEER AUNQUE no comulgues mucho con los premios literarios. Tampoco es necesario haber leído la Trilogía del Baztán, de la misma autora. Este libro no tiene nada que ver. Trama distinta, personajes distintos. Pero misma diversión. Gran lectura de entretenimiento.
LO VAS A LEER POQUE DE ESTE LIBRO HAN DICHO
La autora, con un estilo que juega a mezclar las sagas de Norton con el misterio de Agatha Christie, lleva al lector por una historia de letras amables y metáforas suaves, para conseguir su simpatía por los protagonistas. Un protagonista que se me ha antojado, tal vez, demasiado femenino en sus formas, que no en sus modos. ENTRE MONTONES DE LIBROS
hay algunas situaciones y subtramas, que no es que no encajen nada, pero sí es cierto, que parecen introducirse con demasiado peso para luego, no aportar exactamente todo lo que parecía que iban a sumar. EL LIBRO DURMIENTE
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'Todo esto te daré', de Dolores Redondo, ha sido publicado por Planeta en noviembre de 2016, después de obtener el Premio Planeta.
Por cierto, ¿me echáis una mano? ¿Cuál es vuestro Premio Planeta preferido?
viernes, 4 de noviembre de 2016
'FALCÓ', ARTURO PÉREZ-REVERTE
¡Hola, lectores!
Enterrado (o no) Alatriste, ya tenemos nuevo héroe (o lo que sea) de la factoría Pérez-Reverte. Se llama Lorenzo Falcó. Un personaje que se asoma por primera vez en este libro ('Falcó') y que ya apunta a nuevas aventuras en novelas posteriores: final abierto, personajes condenados a encontrarse de nuevo, misiones ya anunciadas...
¿Quién es Falcó? Pues un tipo a sueldo que trabaja no tanto por los grandes ideales (a ello volveremos) como por la justicia cotidiana. Con su propio código de honor. Con sus principios. Con sus dudas contra los dogmas. Pérez Reverte le construye a su personaje un potente pasado que el lector va conociendo a medida que avanza las páginas. Son pasajes de su infancia, de su juventud y primera madurez que se presentan como fogonazos en la trama. Y lo mejor es que uno intuye que el autor tiene un mapa claramente fijado sobre la vida de Falcó, aunque no sea necesario contarlo entero. Está ahí. Es fundamental para entender al personaje, aunque no es necesario para el desarrollo de la trama que aquí se cuenta. El pasado de Falcó es una sombra que se extiende por todo el libro y que sirve para entender mejor el personaje en su devenir por la novela.
La historia es muy sencilla. Lineal. Sin saltos en el tiempo. Sin acciones paralelas. Una estructura casi esquemática. Sin las trampas de los best-seller de aeropuerto. Falcó recibe en Salamanca el encargo, por parte del bando franquista, de liderar una operación para liberar a Primo de Rivera de la cárcel en la que está preso en Alicante. Deberá atravesar las líneas enemigas, infiltrarse en el bando republicano, contactar allí con quintacolumnistas y sacar adelante la misión. La historia ya nos dice cómo acabaría esa operación 'salvar al preso Primo de Rivera', por lo que el meollo de este libro no está ahí.
-Siempre es bueno saber de qué pie cojeamos.
-Yo cojeo según el pie que me pisen.
Este diálogo, entre las páginas 48 y 49 resumen la personalidad de Falcó. Cojeo según el pie que me pisen. No se debe a ningún bando. No está comprometido con ninguna bandera. Y esto se retoma, en la página 260, en una charla, de nuevo entre Falcó y el Almirante (su aparente superior).
-A poco que vivas, la vida les quita la letra mayúscula a palabras que antes escribía con ella: Honor, Patria, Bandera...
-Exacto, Almirante. Y entonces sólo queda eso: la aparente ausencia de reglas. Que, entre gente como nosotros, es una regla tan buena como otra cualquiera.
Por eso, al final, a Falcó no le importa tanto el bando al que intentan asignarle, como el orgullo de los principios propios. Por eso esa sonrisa de un personaje (clave en el desenlace del libro) es como ese pisotón que hace a Falcó decantarse por una u otra acción. Y porque no importa lo que decide desde lejos alguien con la ignorancia limpia de los despachos... ni tampoco el provecho que quieren sacarle los aprovechados que racanean en la seguridad de la retaguardia. Solo quien lucha en el barro tiene la última palabra.
Me ha gustado de esta novela (breve) la sencillez en la exposición de la trama, su estructura limpia, la fantástica ambientación de escenarios y ciudades (¡genial Salamanca!), ese arranque de cine negro (con su tren, su mujer, sus mcguffin, su asesinato), la brutal escena de la tortura a uno de los secundarios... Pero (y no sé si es que el autor ha puesto demasiadas pistas a propósito) le he pillado muy pronto quién era el topo, quién el infiltrado y el traidor en el grupo de Cartagena.
En cualquier caso, se esperan con ansia nuevas aventuras de Falcó. Sobre todo si son tan amenas (y rapidísimas) de leer. ¡Larga vida a Lorenzo Falcó!
LO VAS A LEER PORQUE es una novela muy entretenida, fácil de leer, con unos personajes muy potentes y un final que ya aventura mas libros para conocer el futuro del personaje. ¡Y los diálogos! ¡Esos diálogos perez-revertianos con sentencias como bofetadas! ¡Qué ingenio el de sus personajes para hablar, coño!
LO VAS A LEER AUNQUE, a mitad de la novela, puedas intuir quién traiciona a quién y cómo terminará la historia. No te preocupes, no importa tanto el hacia dónde sino el cómo.
LO VAS A LEER PORQUE DE ESTE LIBRO HAN DICHO
"No tiene el freno que puedes encontrar en otras novelas de Arturo Pérez-Reverte en el que a través de sus personajes el autor parece querernos transmitir sus muchos conocimientos, con largas citas que como en el caso de la serie Alatriste nos trasladan a la literatura y a la poesía del Siglo de Oro, pero que en muchas ocasiones frenan el ritmo de la novela.Ese lastre no existe en Falcó, de ahí que el ritmo sea tan vertiginoso, sin nada que nos distraiga del personaje o de la misión en la que está inmerso". EL BÚHO ENTRE LIBRO
Arturo Pérez-Reverte lo hace muy bien en esta novela con cuatro cosas: el clásico narrador omnisciente focalizado en la mente de Falcó, mente cuyas entretelas vemos por el uso del estilo indirecto libre y, en contadas ocasiones, por eso tan antiguo -Stendhal en 'La cartuja de Parma'- de poner abiertamente “el personaje pensaba esto:”; las habituales descripciones impostergables de todos los personajes y de todos los espacios; los diálogos que aligeran la lectura; y la ralentización de los desenlaces. Ya está. ALBERTO OLMOS: EL CONFIDENCIAL
El personaje evoluciona a lo largo de la novela y el lector descubre que tras el tipo duro y sin escrúpulos hay algo más, un espíritu revertiano que aflora en algunos momentos de manera muy evidente. Falcó es una novela de aventuras con diálogos cortantes al mejor estilo de las películas de Humphrey Bogart, que termina conteniendo algunas reflexiones sobre la amistad, el poder y el valor de ciertas reglas, por pocas que sean. UN LIBRO CADA SEMANA
Falcó, de Arturo Pérez-Reverte, publicado por Alfaguara en octubre de 2016
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Por cierto, me echáis una mano, ¿cuál es vuestro libro preferido de Pérez-Reverte?
lunes, 31 de octubre de 2016
'NEW YORK, NEW YORK...', JAVIER REVERTE
¡Hola, lectores!
Todavía recuerdo esa mañana del mes de julio, tumbadazo al sol en la piscina del pueblo, con una revista de viajes junto a la toalla, en la que vi el anuncio: Javier Reverte publicaría en otoño un libro sobre Nueva York. Y allí, rodeado de gritos de niños clorados, comencé a relamerme. ¡Guau! ¡Qué pasada! Un nuevo libro de Javier Reverte (mola) y encima sobre Nueva York. Genial.
Creo que todavía estaba calentito cuando compré mi ejemplar en la librería. He tardado un pis pás en merendármelo. Y debo decir que estoy un poco desencantado. Esperaba tanto de este libro que me ha dejado muy frío. Pero mucho. Bastante decepcionado, en fin.
Y voy a explicar los motivos.
Me encantan los libros de Javier Reverte. Ha escrito muchos y no los he leído todos, pero algunos de ellos me parecen fantásticos. Mi preferido, sin lugar a dudas, es 'En mares salvajes. Un viaje al Ártico'. O bueno, me he precipitado con lo de las dudas, también me chifló 'El rio de la luz. Un viaje por Alaska y Canadá'. Creo que el frío polar me atrae por alguna extraña razón. Pero esos dos libros son fantásticos. Reverte se convierte en personaje para contar cómo es la expedición que emprende por territorios desconocidos... e intercala sus experiencias (sus encuentros con otros viajeros, tenderos, paisanos de los lugares que visita) con una amenísima reconstrucción histórica, chascarrillos del pasado, curiosidades que suelen aparecer en notas a pie de página en los libros de Historia. Me gustan esos dos libros porque, además de visitar zonas exóticas, cuenta cómo llegaron allí los primeros exploradores, rescata documentos y escritos de la época, y además describe lo que ve con ojos de viajero experimentado y sorprendido.
Pero esta vez... Algo ya intuía en sus anteriores libros sobre Irlanda y Roma. Ya no eran libros de viaje... sino diarios de alguien que va a vivir, durante un tiempo, a un determinado país. No hay casi rutas, ni aventuras, ni sorpresas, ni personajes extraños, ni historietas. Sí que hay citas literarias, pasajes rescatados de otros libros que hablan sobre esos países... pero se echa de menos la contextaulización de los lugares que visita. Demasiado soliloquios de paseante (flâneur), pero sin excelencia literaria. Y en este caso de Nueva York esta sensación se multiplica por mil.
Uno termina el libro con la sensación de que Reverte ha desaprovechado su estancia en Nueva York. Ha pasado allí tres meses, dice que para escribir una novela. Y en sus ratos libres, al volver a casa, escribía un par de páginas sobre sus impresiones durante esa jornada. Se explaya demasiado en el tiempo. Que si hace calor, que si llueve, que si hoy casi nieva, que si hace viento. Él mismo, en la página 313, se pregunta si su diario no será un relato demasiado pormenorizado del tiempo en Nueva York. Y sí, lo es. Hay demasiado cháchara sobre el tiempo, o sobre el jazz...
El problema es cuando ya has leído otros libros sobro Nueva York. Nunca he visitado la ciudad, pero me encanta pasear sus páginas a través de los libros. 'Historias de Nueva York' es un volumen delicioso escrito por el gran Enric González. 'Lugares que no quiero compartir con nadie' es un magnífico diario-guía sobre locales escondidos de la ciudad, un texto genial de Elvira Lindo donde habla de Nueva York para hablar de muchas más cosas. Los diarios cibernéticos de Muñoz Molina (sus blogs 'Escrito en un instante' y 'Visto y no visto') son una lección magistral de ese paseante literario.
Hay tantos buenos libros sobre Nueva York y Reverte ha escrito tantos buenos libros sobre otros lugares que la decepción en este caso es mucho mayor. Parece este un libro escrito a la carrera, demasiadas impresiones sin trasfondo. Se echan de meno esos documentados pasajes sobre diversos territorios de la ciudad que sí que se atisban en algunos momentos. Como cuando explica el origen del nombre de Wall Street (página 63), cuando habla del poso literario de Brooklyn (289), visita la tumba del padre de García Lorca y explica por qué está allí enterrado (300), cuenta los orígenes del día de acción de gracias (338) o la historia del puente de Brooklyn (350). Es aquí, cuando hilvana sus paseos con las curiosidades históricas cuando el libro remonta el vuelo... pero siento que en esta ocasión hay demasiados capítulos insulsos, que no aportan nada al lector. Esperemos que el próximo viaje de Javier Reverte sea mucho más provechoso para sus conquistados lectores.
LO VAS A LEER PORQUE tienes fe en Javier Reverte, te gusta su estilo y piensas que aquí encontraras algo similar a lo que le has leído otras veces. Tal vez te gusten sus circunloquios por Nueva York... pero yo hubiera preferido más chicha histórica, más documentación sobre el origen de los barrios, las curiosidades de las calles, la solera de ciertos comercios..
LO VAS A LEER AUNQUE ya hayas leído otros muchos libros de viajes sobre Nueva York. Nunca te parece poco leer más sobre esta ciudad vista por los ojos de un viajero.
LO VAS A LEER PORQUE DE ESTE LIBRO HAN DICHO
En su inimitable estilo, Reverte nos cuenta la historia de la ciudad, nos describe sus barrios -Harlem, el Village, el Midtown, Hell’s Kitchen, Chinatown, Broadway…-, se asoma a sus rincones menos conocidos, camina Manhattan de arriba abajo y de lado a lado, y nos retrata otros barrios cercanos, como Brooklyn y la isla de Roosevelt. PERIODISTASENESPAÑOL.COM
El autor decidió saldar una vieja deuda que arrastraba con Nueva York desde sus tiempos de corresponsal y, con el dinero obtenido, se instaló en la ciudad estadounidense durante tres meses. ABC
'New york , New York', de Javier Reverte, está publicado por Plaza&Janés en octubre de 2016.
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Por cierto, ¿me echáis una mano? ¿Qué libro sobre Nueva York o ambientado en esta ciudad es el que más os ha gustado?
jueves, 27 de octubre de 2016
'MIRLO BLANCO, CISNE NEGRO', JUAN MANUEL DE PRADA
¡Hola, lectores!
Tiene su morbo, claro, el intento de encontrar las aristas que Juan Manuel de Prada ha colado sobre sí mismo en este libro, 'Mirlo blanco, cisne negro' que se ha presentado como rendición de cuentas del autor con el mundo editorial. Le he escuchado decir en varias entrevistas que el lector que quiera encontrará sin duda algo de él en los principales personajes de esta novela, porque De Prada tuvo algo de mirlo blanco (con su salto al mundillo editorial hace ya más de veinte años) y temió hace no mucho convertirse en un cisne negro. Hay, por lo tanto, en este libro, rendición de cuentas... pero también una divertida, trágica y profunda reflexión no solo sobre el mundillo de los libros (desde los escritores a editores pasando por los críticos y periodistas), sino también sobre las relaciones tóxicas.
Creo que es desde este punto de vista desde el que habría que abordar la novela para todos aquellos a los que los tejemanejes literarios no les interesa mucho. En el fondo, este es un libro que aborda las relaciones humanas y cómo nos ponemos en manos de los demás pensando que son amigos, compañeros, salvadores y colegas, cuando en realidad son personas tóxicas que escupen su mala baba sobre los demás debajo de una sonrisa. Hay tipos que dicen ayudarte cuando en realidad están ayudándote a cavar tu tumba. Y es más fácil de lo que parece encontrárselos en la vida. Por lo general, tipos inseguros (pero que se creen superiores), aprovechados (que solo te quieren por interés), envidiosos (que te cortan las alas para que no vueles alto), insatisfechos (porque nunca nada de lo que tienen será suficiente y todo lo que tienen los demás será demasiado). Ese, creo, es el mensaje principal de este libro.
'Mirlo blanco, cisne negro' cuenta la historia de Alejandro Ballesteros, un joven escritor que ha publicado un libro de cuentos y que busca un lugar en la feria de las vanidades literarias. Acude a saraos, presentaciones y fiestuquis del sector para intentar hacerse un hueco. En una de estas fiestas coincide con Nieves, la pareja de Octavio Saldaña, un escritor de enorme éxito y alabadísimas críticas hace años que ahora se ha transformado en estrella radiofónica, en carne de tertulias. De Prada bucea en la bilis de este personaje de novelista caduco que aparcó su nervio literario por el famoseo de la tribuna en radio y televisión.
Ha contado el autor, el propio De Prada, que vivió hace no mucho una mala temporada precisamente por eso. Estuvo a punto de verse fagocitado por el mundillo de la farándula, convertido en marioneta de las tertulias, llamado para representar un papel en el que no siempre creía. El gato al agua y toda eso. Hasta que dijo basta. Cuenta que hubo un día en el que se dio cuenta de que esa exposición mediática le envenenaba y secaba su ambición literaria. Por eso lo dejó. Abandonó los focos y se recluyó de nuevo en los libros. Ahora solo participa en el Gabinete de Julia en la Onda (Julia Otero, en Onda Cero), una tertulia que en realidad no es tal y donde priman más los argumentos que el espectáculo. Escribe también sus columnas en ABC y XL Semanal. Pero, sobre todo, la literatura.
Parte de ese proceso está en este libro. Me ha chiflado cómo cuenta el proceso de construcción y destrucción de 'Madonna', el libro que Alejandro Ballesteros escribe con su estilo directo y cercano al lector... Y cómo luego Saldaña lo intenta enrevesar con esa idea de que cuanto más complicada sea la obra, cuanto más ininteligible, más altura intelectual tendrá. ¡Bah! Es genial ese proceso de reescritura de 'Madonna', cómo se contraponen las visiones de los dos escritores... e incluso cómo, aunque sabes que Saldaña es perro viejo, dudas sobre quién se está aprovechando de quién, quién es más culpable, si el manipulador o el que se deja manipular.
Y entre todos los personajes, Paloma, la novia de Alejandro, quien intentará poner algo de cordura en esta relación entre el joven escritor y la vieja gloria que tiene aires de Umbral (esos libros mierdosos tirados a la piscina) o Sánchez Dragó. Esto de intentar ver personajes conocidos detrás de los personajes mola. En los primeros capítulos, durante un cóctel literario, se intuye a Julia Navarro, a Javier Marías... y a esa generación de escritores nocilleros que han creado grupillo-casta.
Pero además de Paloma, otras dos mujeres, Nieves (pareja de Saldaña) y Rosario Tena (artista) que también intentarán 'manipular' a Alejandro, influir en sus acciones y su personalidad. Porque nunca sabes cuánto de lo que haces es fruto de la reflexión personal o viene influido por lo que te dicen los demás.
Y todo esto lo cuenta Juan Manuel de Prada con un estilo lleno de adjetivos inesperados, símiles imaginativos, un lenguaje muy cuidado y con palabras que rara vez se emplean en castellano cuando son sumamente expresivas. De su autor he leído varias cosas y este es, sin duda, el libro que más me ha gustado. 'La tempestad' me aburrió bastante (y hay muchos guiños a este Premio Planeta aquí, desde el nombre del personaje hasta Venecia y su trasfondo) y 'Las máscaras del héroe' lo cogí recién acabado el instituto y no recuerdo que me dejara especial poso. Estoy seguro de que este libro no gustará a todos los lectores, pero a mí me ha entretenido mucho (mucho) durante los últimos días.
LO VAS A LEER PORQUE es una divertida reflexión sobre las personas tóxicas. Como hay tipos que minan tu seguridad, erosionan tu vida sin que te des cuenta y pueden llegar a destrozarla cuando piensas que en realidad te están haciendo un favor.
LO VAS A LEER AUNQUE no te interese mucho el mundo literario. Es verdad que el libro es un espejo deforme (o quizá no tanto) del sector. Por aquí pasan críticos, editores, agentes literarios, lectores, premios y suplementos culturales. Es muy divertido bucear en esta charca. Y hablar sobre la corrección política y la nueva censura. Pero si no te interesa mucho todo este ámbito, tampoco pasa nada. El libro es mucho más que eso.
LO VAS A LEER PORQUE DE ÉL HAN DICHOLas páginas de Mirlo blanco, cisne negro destilan literatura y sus palabras prenden como fuego en el lector apasionado. Prada describe el proceso tumultuoso y dramático de la creación desde dos puntos de vista, el del escritor veterano, de vuelta de todo, que regresa a la literatura como un torbellino descomunal derrochando talento y el del joven aspirante que poco a poco intenta encontrar su camino en el universo fascinante de la novela. Ambos son dos caras de una misma realidad: el veneno de la literatura. RITMOS21
Juan Manuel de Prada escribe con brío, desdeñoso del corto fraseo azoriniano y periodístico, gustoso del vocablo desacostumbrado, con una cierta quevediana tendencia a lo escatológico. Sigue siendo –tantos años y tantos desengaños después– el adolescente con una bulímica pasión por la literatura, el mitómano en busca de ídolos a los que venerar, aunque todos los que haya ido encontrado por el camino tuvieran los pies de barro y se le derrumbaran pronto. CRISIS DE PAPEL
De Prada mete el dedo en todas las llagas posibles, las de esos editores que «son todos una panda de mastuerzos y mastuerzas cuyo concepto de la alta literatura oscila entre Paulo Coelho y Dan Brown»; las de los críticos que ensalzan una escritura sin estilo «porque ellos, en su juventud, fracasaron en el intento de alcanzar un estilo propio»; o las de esos escritores jóvenes, más preocupados por la pose intelectualoide que por la literatura. ABC
'Mirlo blanco, cisne negro', de Juan Manuel de Prada, editado por Espasa en octubre de 2016
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Por cierto, me echáis una mano, ¿qué libros sobre escritores o sobre el mundo editorial os han gustado?
sábado, 15 de octubre de 2016
'LA VIDA EQUIVOCADA', LUISGÉ MARTÍN
¡Hola lectores!
A mí (casi) siempre me ocurre. Llega un momento en el que las palabras de la novela parecen abandonar el papel y saltan hacia tus ojos, agarrando tus pupilas, enganchándose de tal modo a tu cerebro que te sumergen en las páginas y parece que vives ahí dentro, que todo el mundo está contenido en esas hojas encuadernadas, que no hay nada más allá del libro que tienes entre las manos. A mí (casi) siempre me ocurre.
Pero también, algunas veces me pasa. Me pasa que llega un momento en el que hay algo en la historia que chirría, que ves un detalle en la trama que no te llega, un párrafo que te expulsa, un capítulo que te dice fuera de aquí, una escena que no encaja en ese mundo que te habías creado. Algunas veces me pasa.
Lo del principio, ese secuestro emocional, lo he notado yo en las primeras páginas de 'La vida equivocada', una primera parte magnífica en la que el autor se convierte a sí mismo en personaje para contar la historia (su historia) con Max, un chico al que conoció en un taller de escritura, con el que mantuvo una aventura, con el que compartió mundo literarios, y que un día desapareció de su vida para regresar, pasado el tiempo, convertido en un enfermo terminal.
Es este primer tramo de la novela una maravilla que habla sobre el poder salvador de la literatura, sobre los recursos del escritor para escribir, sobre las fuentes de las que beben los novelistas para armar su historia. Y así, hay aquí una reflexión sobre cómo los narradores transforman muchas veces pasajes de su vida en capítulos de novela, cómo hay personas que pasan a ser personajes, cómo lo vivido puede ser lo narrado. "Los escritores verdaderos, a mi juicio, no son aquellos que dominan con virtuosismo las técnicas narrativas y saben hacer acrobacias con el lenguaje, sino los que, aunque escriban con desmaña y no sean capaces de dibujar la arquitectura de una historia, han aprendido a descifrar la vida de los otros" (pág 53). Y más adelante reconoce que a un escritor que urde intrigas empleando fragmentos discontinuos de la realidad no se le puede exigir exactitud histórica (pág. 91).
Luis, el narrador de 'La vida equivocada', encuentra varios cuadernos y escritos con la historia de Max (su amigo recuperado y de nuevo perdido) y Elías (el padre de Max). Gracias a estas viejas fotos, a estos antiguos documentos intenta reconstruir los capítulos de Max y Elías (los dos siguientes tramos del libro). El desarrollo de estos dos capítulos servirá para dotar de sentido (y resolver) detalles y pistas sobre la vida de Max que Luis descubrió durante su convivencia con él: ¿Por qué se marchó su padre y tuvo un accidente de avión en el que 'murió'? ¿Por qué escribió un libro futurista sobre la vida en alta mar? ¿Dónde están los orígenes de varias de las ideas que emplea en sus novelas de ciencia ficción? ¿Por qué en una de las fotos de su padre había el reflejo de una niña en el espejo? (Y la respuesta a esta pregunta es inquietante y turbadora).
En cierto modo, ese puzle por el que algunas de las circunstancias vitales de Luis y Max luego saltan a sus libros es uno de los grandes logros de este libro. En un fragmento del libro, nos interpela incluso el autor sobre qué herramienta es más importante para el olvido, para curar el dolor: ¿La muerte o el engaño? ¿El fin o la literatura? Y qué es más relevante para cambiar el mundo: ¿La revolución o la cultura? ¿La barricada o la lectura?
Pero... Pero hay un instante en el que el libro me expulsa, en el que me dice vete. No es culpa de la novela, claro, sino mía como lector, pero llega un momento en el que siento que la narración va por unos caminos que no son los míos. La tercera parte del libro, la dedicada a Elías, parece tener autonomía propia, un apósito del libro que tal vez se podría leer de forma independiente como una sucesión de peripecias vitales en las que el personaje salta de una profesión a otra: que si cantante, que si químico, que si historiador, que si qué se yo... Una sucesión de fracasos por las que pasa a pasos agigantados, en una enumeración plana de sucesos (no los escritores que dominan con virtuosismo...) que se me hace demasiado larga.
Es verdad que en esta tercera parte hay pistas que contribuyen a descifrar detalles de esa maravillosa primera parte, pero uno tiene la sensación de que ese capítulo de Elías se ha prolongado demasiado con laberintos innecesarios y que pierden verosimilitud. Es más ciencia ficción, por ejemplo, esa vida de Elías que los libros futuristas que narraba Max.
En fin, para mis gusto un libro que me ha producido cierta frustración por lo que mucho que disfruté al principio y la lectura apresurada y desencantada con la que lo terminé.
LO VAS A LEER SEGURO porque la primera parte del libro está muy bien escrita y plantea una reflexión estupenda sobre las relaciones personales, los amigos perdidos, cómo afrontar la muerte y el poder salvador y evocador de la literatura.
LO VAS A LEER AUNQUE la parte dedicada a Elías se haga demasiado pesada. Hay párrafos que parecen de relleno, escritos sin demasiado pulso y que, si uno lee por encima, atropelladamente, puede seguir la hsitoria sin problema.
LO VAS A LEER PORQUE DEL LIBRO HAN DICHO
La vida equivocada evidencia la fatalidad de confundirse, de hacer las cosas mal. La cuestión sería como saber lo que está bien CUENTALIBROS
Cierto que la persuasiva prosa de Luisgé Martín no induce a prevenirse del uso de una técnica descuidada o abusiva, según se mire, pero la insistencia obsesiva en el fracaso, tan anímicamente literario, resulta en esta ocasión demasiado ponderativo para parecer verdadero en los términos en que se presenta EL PAÍS
Viene a reformular algunos de los asuntos ya tratados por el autor en sus títulos precedentes, siendo la pederastia el más sintomático –por inusual– de ellos. También se habla de envejecimiento, de la desigualdad social o del anhelo de huida. LIBRÚJULA
'La vida equivocada', Luisgé Martín, Anagrama, marzo de 2015.
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Por cierto, me echáis una mano, ¿por qué libro os habéis sentido abandonado a la mitad de su lectura?
miércoles, 12 de octubre de 2016
'CUCHILLO DE PALO', CÉSAR PÉREZ GELLIDA
¡Hola, lectores!
Atención a la artillería pesada que suelta César Pérez Gellida en el primer capítulo de 'Cuchillo de palo', el quinto libro de su serie protagonizada por el inspector de Policía pucelano Ramiro Sancho. Pirotecnica temática desde las primeras páginas. Apuntad algunas de las palabras: congregacion, templario, gran maestre, tortura, arcángel, hereje, fauno, altar, alquímico, masónico, nazareno, crucificar. Y todo esto, tan solo en el primer capítulo. ¿Alguien puede dar más?
Imagino que habrá lectores que se relaman ante este despliegue de vocablos, que se mojen con fruición el dedo mientras pasan una página detrás de otra con el deseo de saber más, más y más. Pero a mí, sinceramente, todo este artificio me tira un poco para atrás. Estoy un poco cansadete de sociedad secretas, de sacrificios de vírgenes y doncellas, de templos ocultos en catacumbas, de que haya templarios por todas partes y mil referencias a la Biblia. Cansado. Mucho.
Y la pena es que este tipo de tramas tienen cada vez más peso en los libros de Pérez Gellida. La Congregación de los Hombres Puros ya jugaba su papelillo en las anteriores novelas de la serie, pero es que ahora se convierten en el centro de la trama. Y es una pena. Lo que más me gustó de las primeras novelas de este autor vallisoletano es que había creado unos personajes atractivos inmersos en unos escenarios reconocibles (su Valladolid), con malvados que podían vivir al lado o tomarse un gin tónic en tu bar preferido. Eso me gusta. Y parte de eso todavía pervive en este 'Cuchillo de palo', sobre todo durante la primera mitad del libro. Pero luego... luego el foco se vuelve hacia ese mundo subterráneo de sociedades secretas, complots internacionales y uf, la cosa, para mí, pierde gracia y verosimilitud.
'Cuchillo de palo' sigue la aventura vital de Ramiro Sancho, inspector de Policía que atraviesa una mala racha después de la resolución de su último caso, el secuestro de una chavala en Valladolid. No contaremos nada de lo que ocurre en el anterior libro, 'Sarna con gusto', pero, si no lo has leído, te aconsejo que lo hagas antes de empezar 'Cuchillo de palo', proque te servirá para entender la situación en la que se encuentra el protagonista cuando comienza esta aventura. A partir de ahí, y no destriparemos la trama, veremos a Sancho envuelto en una espiral de autodestrucción en Galicia: drogas, contrabando, prostitutas, trata de mujeres.
Es sin duda esta parte gallega lo mejor del libro. Cuando Pérez Gellida ahonda en los personajes y cuando relata situaciones reales, en un contexto turbio que podemos sentir muy cercano. En unos pasajes estremecedores sobre el mundo de la prostitución y la explotación de mujeres.
La pena es que la novela abandona pronto estos escenarios y desvaría muy rápido hacia la vertiente templaria (aunque haya escenas buenas, como la pelea en la piscina). Quizá haya lectores que lo agradezcan (el olorcillo a Dan Brown gusta mucho y el autor incluso se ríe de eso en la página 458), pero a mí me ha despistado mucho y he leído la segunda parte con mucha más desgana, con la sensación de esto ya lo he visto antes (sí, también visto porque hay mucho de cinematográfico en la narración y la articulación de las tramas).
Capítulos cortos, con múltiples saltos de acción, con narraciones paralelas y pequeños brincos de tiempo como trucos para sorprender al lector. Tácticas de manual de best seller que, en algunos casos, llegan a preguntarte si de verdad el autor será tan valiente de acometer lo que parece evidente y se resuelve en la página 411, con una inesperada intervención del narrador en la historia. Y debo decir que, en determinados momentos, llegué a pensar que la valentía podría ser real. Ya me contaréis cuando llegáis a ello.
En cualquier caso, un libro que se lee fácil (letra gorda, pocas palabras por página), con un argumento trepidante (pasan muchas cosas, sí), pero, para mi gusto, un desvío de la historia hacia terrenos demasiado manidos que le restan verosimilitud a la trama. Yo prefiero el realismo sucio de 'Memento mori' (más cercano a la novela negra) que tanta congregación internacional (más vinculado a los thriller).
LO VAS A LEER SEGURO porque ya estás enganchado a las historias de Ramiro Sancho y no puedes perderte una más. Pérez Gellida escribe además a una velocidad de vértigo, así que, cada pocos meses hay una nueva aventura.
LO VAS A LEER AUNQUE no te gusten mucho esa vertiente templaria y te tiren un poco para atrás tantos pasajes de relleno, como si el autor quisiera exhibir todo lo que sabe o a descubierto sobre determinados asuntos: Colón (pág. 119), los discos y la industria musical (154), la religión (342)... En fin, idas de olla de los personajes que tal vez no encajen bien con el desarrollo de la historia y unos diálogos creíbles.
LO VAS A LEER PORQUE DEL LIBRO HAN DICHO
Todos los escenarios están muy bien descritos, con multitud de detalles que te hacen “ver” los lugares y las escenas perfectamente. LIBROS QUE HAY QUE LEER
Tiene una carga de acción similar a las obras de Dan Brown, pero dándole un tono más veraz. Sin caer en los intentos del americano de confundirnos entre los datos reales y los inventados. ELDONDELOCIO
'Cuchillo de palo', de César Pérez Gellida. Suma de letras.
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Por cierto, me echáis una mano, ¿hay algún libro de templarios, sociedad secretas y demás que os guste?
viernes, 7 de octubre de 2016
RESEÑA. 'EL AMOR DEL REVÉS', LUISGÉ MARTÍN
¡Hola, lectores!
Hay un momento fantástico en 'El amor del revés' (páginas 214 y 215) en el que Luisgé Martín recuerda las palabras que en 1939 escribió Michel Leiris, autor que publicó 'Edad de hombre' con la intención de contar cómo había sido la primera mitad de su vida (había nacido en 1901). Decía Leiris y recuerda Martín que el escritor que de verdad quiere relatar su vida (y tal vez podría ampliarse la metáfora a cualquier tipo de escrito) tiene que comportarse del mismo modo que hace el torero frente al toro. "Aprovechar el peligro para ser más brillante y mostrar toda la calidad en el momento en el que se está más amenazado". Acercarse al cuerno y escribir desde ahí. No basta con agitar el capote desde el burladero. Hay que acercarse al centro de la plaza, sentir el aliento de la bestia encima y escribir desde ahí.
Eso es lo que hace Luisgé Martín en este libro: escribir desde el límite mismo del riesgo, a dos milímetros del cuerno, para lograr una gran faena. 'El amor del revés' (publicado por Anagrama) es un repaso a su vida sexual y sentimental, desde aquellos primeros años en los que se sentía una extraña cucaracha (bicho raro e incomprendido por su homosexualidad) hasta la plenitud vital de una feliz vida en pareja. Y entre medias, todo un recorrido que no ahorra detalles sobre amores, relaciones, parejas, encuentros y desencuentros. Los primeros capítulos son más introspectivos: habla sobre cómo intentó ocultar su homosexualidad, sobre cómo mentía a los suyos y se mentía a sí mismo. Y la segunda parte, propone un viaje personal hacia el exterior, hacia el amor compartido, el deseo y el sexo con otros.
Más allá de la guía amorosa, este es un libro sobre la necesidad de querer(se) y ser querido. Es cierto que habla desde una experiencia homosexual y también es verdad que su juventud se desarrolló en los turbulentos años de la transición. Pero eso no quita para que cualquier lector, para que todo lector, pueda sentirse implicado y reconocido en muchas de las inquietudes que desgrana el narrador. Porque, al final, el amor, del derecho y del revés, es un fenómeno universal y sus patrones son más compartidos de lo que creemos.
Podemos así reconocer el despertar sexual de los campamentos, de las miradas procaces, de los encuentros furtivos (en urinarios, vestuarios), de las revistas (y cómo esconderlas), de los callejones y los asientos traseros de un coche, de los amigos (las amigas) de los que nos enamoramos y de las atracciones no correspondidas. Podemos recorrer, a través de los ojos de Martín, nuestras relaciones con los padres y la familia, nuestros primeros novios (insistimos, vale para novias), los amores de verano y los de biblioteca (qué buenas esas páginas en torno a la 144), de las locuras que hacemos por lo que creemos que es amor (noches despiertas, viajes imprevistos, vigilias interminables) y del vértigo de las primeras citas.
No es una novela, pero se podría leer como tal. Tampoco es un libro de memorias al uso. Es, tal vez, un libro de recuerdos. Recurre en las primeras páginas a una teoría de Lea Vélez según la cual todo relato se puede construir a partir de sesenta escenas. Toda vida, nuestra vida, se puede reelaborar en torno a sesenta momentos, sesenta fogonazos que, colocados uno detrás de otro, pueden explicar lo que somos, lo que fuimos, tal vez lo que seremos. Eso es lo que hace Martín en este libro, recopilar sesenta escenas, sesenta experiencias de su vida (no numeradas, claro) que nos permiten acercarnos a su personalidad, sus miedos, sus gozos, su sordidez. Hay recuerdos de polvos y de personas, de orgasmos y de visitas al psicólogo, de amores y de confesiones. Y todo ello, escrito con un estilo valiente, cercano, divertido y sincero, sin miedo a acercarse a los cuernos del toro. Ni a confesar sus errores, las esquinas más sombrías de su personalidad.
Y no olvidemos que podemos rescatar ideas fantásticas, como esa en la que explica la diferencia entre amar y enamorarse. Me ha gustado este 'El amor del revés'. Y como por los altillos de casa tenía otro libro del mismo autor, creo que ya tengo decidido que el próximo libro que me eche a los ojos será 'La vida equivocada'. Ya os contaré.
LO VAS A LEER SEGURO porque este es un libro sincero que explica el despertar sexual de cualquier persona, con sus anhelos para querer y ser querido.
LO VAS A LEER AUNQUE esté escrito desde un punto de vista homosexual. No importa. No cuenta nada que a cualquier nos sea ajeno. Los sentimientos no saben de fronteras.
LO VAS A LEER PORQUE DEL LIBRO HAN DICHO
En la literatura del yo, tan importante es la imaginación como la memoria. Martín se recrea en su propia experiencia y reflexiona sobre su pasado. No es benevolente consigo mismo, todo lo contrario. LA BUENA VIDA
Evita con más o menos éxito la novela reivindicativa, activista, proporcionando para ello al lector justo lo que acabo de nombrar, una novela, con una prosa bien construida, ritmo y muchos sentimientos, que resulta fácil de leer y a grandes ratos complicada de digerir. ENTRE MONTONES DE LIBROS
Creo que uno de los aspectos que más me ha fascinado de este libro ha sido que me ha hecho mirar hacia la década de 1980, en la que yo era un niño o un adolecente, y reconocerla, pero además vista con otros ojos, alumbrándome aspectos de esta época hasta ahora desconocidos. PAPERBLOG
'El amor del revés', del Luisgé Martín está publicado en Anagrama.
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Por cierto, me echáis una mano, ¿recuerdas algún libro que cuente despertares sexuales?
viernes, 30 de septiembre de 2016
RESEÑA: 'LA CARNE', ROSA MONTERO
¡Hola, lectores!
Podéis reservar ya tres horas de vuestro tiempo para devorar de una sentada 'La carne', la última novela de Rosa Montero. Son poco más de 230 páginas, letra grande, ese olor perfecto de los libros de Alfaguara. Reservad una tarde o una madrugada sin prisas porque no podréis despegar la mirada del papel. Bueno, tal vez sí. Tal vez, de tanto en tanto, vuestros ojos busquen por la habitación algún espejo, alguna superficie en la que hallaréis vuestro reflejo para comprobar cómo el tiempo también se ha cebado con vosotros, con vuestra carne.
Porque de esto, en parte, habla este libro: del paso del tiempo, de la vejez inesperada, de cómo la vida avanza sin que muchas veces nos demos cuenta y, al descubrirlo, tal vez ya sea demasiado tarde, sin un último cartucho para la oportunidad final. Pero también esta esa una novela que habla de los mecanismos para combatirlo, de las ortopedias vitales de las que nos dotamos para disimular que envejecemos.
El argumento es este: Soledad Alegría (el nombre ya define al personaje) es una experta en Arte, comisaria de exposiciones, que prepara una muestra sobre escritores malditos. Tiene 60 años y decide alquilar los servicios de un gigoló para acudir a una ópera con él y provocar, de este modo, los celos de su ex, quien también tiene previsto acudir a la representación. Este es el punto de partida de una historia que podría derivar en telefilme de sobremesa (Soledad se encapricha del gigoló, él se aprovecha de la situación, repetirán sucesivos encuentros y hay un halo de misterio en torno a las intenciones de Adam, el prostituto). Ambos personajes tienen más en común de lo que creen, pese a los 28 años que les separan: viven bajo la sombra de unos hermanos gemelos que pesa sobre su conciencia, fueron abandonados al nacer, necesitan cariño (más ser amados que amar).
Pero la maestría de Montero permite que la historia lineal trascienda. Hay aquí, de nuevo, algunas de las obsesiones que la escritora muestra en otros libros (como los gemelos, las amputaciones, Blade Runner, la escritura como salvación, los límites entre ficción y realidad, la locura salvadora de la escritura, la potencia de la imaginación). Hay referencias a la realidad (la crisis del periodismo encarnada en su vecina, la casta social de una clase "que comienza en el parvulario y acaba en los consejos de administración"). Pero, sobre todo, hay una idea potente que enlaza las dos líneas de la novela. ¿Y si, como los escritores de la exposición, todos somos malditos? ¿Y si hay algo en nuestras vidas -un cráter, lo llama- que nos marca y determina?
Todos estos planteamientos explotan entre las páginas 185 y 189, donde se exhibe el meollo de la novela, donde se evidencia la descomposición de la carne, de esta materia que habitamos y nos habita y que tiene fecha de caducidad. Envejecemos sin remedio. Pero hay dos formas de sobrevivir. Una es la escritura (la imaginación, la fantasía). Otra es el amor (carnal y fraternal). Dos formas de trascender que pueden convertirnos en malditos, según cómo lo gestionemos, según el camino que elijamos en nuestra vida: si vamos a dejar que ese cráter nos engulla o si vamos a buscar nuevos puntos sobre los que gestionar nuestra existencia.
Montero trufa la historia de Soledad y Adam con ingredientes de suspense (esos capítulos en cursiva sobre el seguimiento al gigoló que son vitales para el desarrollo del libro) e historias de escritores malditos que emparentan, en parte, este libro, con otro maravilloso artefacto de la autora: 'La loca de la casa'. 'La carne' es un libro entretenido, que puede leerse como una apasionada historia ¿de amor? entre una mujer madura y su joven amante (de pago), pero que también permite un paseo más profundo sobre temas como la vejez, la soledad (deseada o indeseada), el paso del tiempo y los mecanismos de los que nos dotamos para detenerlo.
LO VAS A LEER SEGURO por su prosa directa, por el creciente interés sobre cómo gestionarán Adam y Soledad la relación y el enorme deseo de pasar páginas para saber dónde desemboca la historia. Y por la relación que la autora establece con otras novelas (Muerte en Venecia) o ese pasaje en el que ella, Rosa Montero, se cuela en la trama.
LO VAS A LEER AUNQUE desearas un final menos complaciente para los protagonistas.
LOS VAS A LEER PORQUE DE ESTE LIBRO HAN DICHO
"La carne es una novela sobre el amor. Sobre el amor que se da y que se necesita recibir. Rosa Montero ha escrito una novela sobre gente herida por el pánico a la soledad y a no ser nunca amada". EL PAÍS
"La novela funciona desde las primeras páginas, y es mucho más de lo que podemos encontrar en la sinopsis pero que, por expreso derecho de la autora, no voy a extenderme en explicar. Porque ella lo dice en los agradecimientos; dejad que descubran la novela". ENTRE MONTONES DE LIBROS
"Soledad Alegre es una mujer muy considerada profesionalmente y de hecho demostrará que la edad es una imposición que nos envejece más interiormente a causa de nuestras obsesiones que lo que realmente proyectamos al exterior". ABRIR UN LIBRO
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¿Recordáis alguna novela que hable también sobre el envejecimiento?
martes, 20 de septiembre de 2016
DONDE LOS ESCORPIONES: LORENZO SILVA
¡Hola, lectores!
No acostumbro a meter libros en la maleta cuando el destino está a la vuelta de la esquina, en cualquier rincón de este país en el que las librerías no son bares y en ocasiones cuesta encontrarlas. Pero ese también es parte del encanto: perderse por callejuelas, brujulear por barrios y cascos históricos, buscar en los chaflanes de los edificios y en las retaguardias de los monumentos. Inspeccionar la ciudad con gafas de lector para hallar algún puesto con libros. Y allí, escoger una lectura inesperada.
Hay combinaciones gozosas. Como Rosa Montero en Madrid, Rafael Chirbes en Alicante, un Muñoz Molina en Jaén. Pero a veces no hay tanta suerte. Acabo de volver de una costa con apartamentos, una playa con heladerías, una orgía de olas y menús del día. Y tan solo un quiosco. Con el Pronto, el Marca, una máquina para la primitiva y una estantería de aluminio con un puñadito de libros. No había mucho donde elegir. Demasiada novela romántica, mil y una sombras de Grey (todavía) y algunos títulos ya leídos. ¿Qué hacemos ahora?, pensé. ¿Debería agenciarme (de una vez por todas) ese libro electrónico al que de momento me resisto? Y entonces lo vi: 'Donde los escorpiones', Lorenzo Silva. Puede valer.
Me he echado a los ojos varios libros de Silva y siempre me ha gustado su estilo sencillo, directo, sin sonajeros en la prosa. Pero nunca hasta ahora había leído nada de Bevilacqua y Chamorro, su pareja de guardias civiles. Así que compré el libro con la incertidumbre de coger un camino a la mitad, de empezar a andar por un sendero que había comenzado mucho antes y que tal vez no disfrutaría del todo por falta de pistas previas. A cambio, era un volumen manejable, perfecto para dominarlo en la tumbona frente al mar.
Y así, en una playa, tostándome de calor, entre arenas y sombrillas, es como he ingresado en la cuadrilla de Bevilacqua y Chamorro. Y creo que me han ganado.
Los temores iniciales fueron infundados. 'Donde los escorpiones' puede leerse sin necesidad de haber catado alguno de los títulos anteriores de la serie. Imagino que los habitualles habrán paladeado con gusto algunas de las referencias (como ese zasca de Chamorro a uno de los investigados en la página 204), pero la novela tiene entidad propia.
Cuenta la misión que Bevilacqua y Chamorro tienen que desempeñar en la base española de Herat, en Afganistán, donde han hallado el cadáver de un militar español degollado por una hoz que los locales utilizan para cortar la amapola de la que se extrae el opio. La investigación les cruzará con soldados españoles y de otras nacionalidades, les pondrá en contacto con afganos que trabajan en la base española, con contratistas ingleses, con traductores. Y todo ese entramado (en sucesivas entrevistas con los sospechosos) le sirve a Silva para trazar un mosaico (casi periodístico) sobre la vida cotidiana de los militares destinados en zonas de guerra. Se percibe como minuciosa la labor previa de investigación sobre las diferentes aristas que dibuja una misión de este tipo... y el propio autor lo consigna al final del libro, en el epílogo de agradecimientos. Con todo, tal vez toda esa prolija información acartone un poco el desarrollo de la novela, cuya estructura parece responder a capítulos con un claro enfoque: aquí explico cómo es la base, cómo los dormitorios, cómo las cocinas, cómo el día a día, cómo se comunican con las familias...
Porque Silva no se olvida de esa vertiente personal de sus personajes, mucho más profunda en Bevilacqua que en Chamorro, en un rol muy secundario en este libro (imagino que en el resto de la serie tendrá un papel más destacado). Pero Vila sí que es un personaje potente, muy bien definido, con los posos que sin duda otorgan los años que se van sumando novela a novela.
Creo además que esa ardua labor de investigación, esos agradecimientos finales a la colaboración del ejercito lastran el desenlace de la novela. Atención, posible spoiler. Aunque Silva dosifica muy bien el misterio y reparte con maestría las piezas (el final del capítulo 19 y el principio del 20 te mantienen en vilo), parece clara la voluntad que tenía el autor de no manchar el nombre de las tropas españolas con un culpable directo. Y tiene su maldad que uno de los sospechosos se llame, precisamente, Montoro.
El título 'Donde los escorpiones' remite al nombre que recibe el lugar en el que se asienta la base, donde no es extraña la presencia de estos bichos. Pero los escorpiones son algo más. Hacen referencia a ese "lado oscuro que hay al otro lado de las pupilas" (p. 339), al lado aguijonazo cruel que todos tenemos preparado. "Todos somos culpables, porque todos existimos y actuamos sin saber, y siempre nos acabamos llevando por delante algo, o alguien (...) Mi duda es si [víctimas y verdugos] habían perdido ya la capacidad de querer y entender a los demás como quiere y entiende al prójimo alguien normal" (p. 342).
LO VAS A LEER SEGURO si buscas una novela entretenida, un cluedo con una enorme labor de investigación sobre el trabajo que desempeña el Ejército español en zonas de conflicto.
LO VAS A LEER AUNQUE no seas seguidor habitual de la serie de Bevilacqua y Chamorro.
LO VAS A LEER PORQUE
"Su investigador y narrador en primera persona no teme demorarse despidiéndose de la familia y cavilando sobre cuestiones morales y geopolíticas". El País
"El lector descubrirá el respeto del autor por el rigor a la hora de documentarse, y también el que le profesa a la Guardia Civil y su labor, en un género que parece estar plagado de policías". El placer de la lectura
"La intriga que va creando la historia se hace patente a lo largo de las páginas y me ha sorprendido que hasta casi el final de todo se soluciona todo el nudo de la novela de una manera solvente y que no me esperaba". El lector que llevas dentro
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¿Por qué libro de la serie de Vila y Chamorro sigo? ¿Cuál es el que más os ha gustado?
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